El mundo se vuelve más y más serio.De ahí que haya tanto cáncer, tanta enfermedad del corazón, tanta presión sanguínea alta, tanta locura.
El mundo ha sido llevado, forzado, hacia un extremo.
Sé también un poco tonto.
Ríete un poco, sé como un niño.
Diviértete, no lleves una cara seria a todas partes.
De repente descubrirás que tu salud es más profunda, que tu salud tiene un origen más profundo.
¿Has oído alguna vez de algún tonto que se haya vuelto loco?
Nunca ha sucedido.Siempre he tratado de encontrar a un tonto que se haya vuelto loco.Nunca me he encontrado con ninguno.Naturalmente, un tonto no se puede volver loco, porque para estar loco necesitas ser muy serio.
También he investigado para ver si los tontos son, de alguna manera, más propensos a estar sanos que los mal llamados sabios.
Los tontos están más sanos que los mal llamados sabios.
Viven en el momento y saben que son tontos; por lo tanto, no se preocupan de lo que los demás puedan decir de ellos.
Esa preocupación se transforma en un cáncer en la mente y en el cuerpo.
Viven más y son los últimos en reírse.Recuerda que la vida ha de estar profundamente equilibrada, ha de mantener un profundo equilibrio.
Si así sucede, tú te deslizas justo en el medio.
La energía sube en una oleada y te empiezas a mover hacia arriba. Y debería ser así con todos los opuestos.
No seas hombre y no seas mujer; sé ambos… para no ser ninguno.
No seas sabio, no seas tonto; sé ambos y así los trascenderás.
OSHO