jueves 13 de enero de 2011

"VIVE EN LA ALEGRÍA, SIN POSESIONES, COMO LOS LUMINOSOS"-OSHO


Vive como los Budas, que no poseen nada pero pueden usarlo todo. Hay que usar el mundo, no poseerlo. Como llegamos con las manos vacías y nos vamos con las manos vacías, no tiene sentido poseer nada. Ser posesivo es algo feo, pero se puede usar todo. Mientras estés vivo, usa el mundo; disfruta de todo lo que te ofrece el mundo y después vete sin mirar atrás, sin aferrarte a nada.
La persona inteligente usa la vida y la usa de una forma hermosa, estética, sensible. Así, el mundo le ofrece muchos tesoros. Jamás se ata a nada, porque en el momento en que te atas a algo te quedas dormido.
El vencedor siembra el odio porque el perdedor sufre. Abandona la victoria y la derrota y encuentra la alegría.

¿Cómo encontrar la alegría?

Tienes que dejar que desaparezca la ambición; la ambición es la barrera. La ambición significa el viaje del ego:

«Quiero ser esto, quiero ser lo otro... más dinero, más poder, más prestigio».

Pero recuerda:
«El vencedor siembra el odio porque el perdedor sufre. Abandona la victoria y la derrota y encuentra la alegría».
Si quieres encontrar la alegría, olvídate de victorias y derrotas. La vida es un juego, un deporte. Juega bien, olvídate de ganar y perder.
El verdadero espíritu deportivo no tiene nada que ver con ganar o perder; eso no es lo que importa. El auténtico deportista, el auténtico jugador, disfruta participando. Si juegas para ganar, estarás tenso, angustiado. No te importa el juego en sí mismo, su alegría y su misterio, sino el resultado. Ésa no es forma de vivir en el mundo.
Vive en el mundo sin pensar en lo que va a ocurrir. Da igual que vayas a ganar o a perder. La muerte se lo lleva todo. Que ganes o que pierdas carece de importancia. Lo único que importa, y siempre ha sido así, es cómo has jugado el juego.

¿Lo disfrutaste, el juego en sí mismo?

Entonces todo momento es un momento de alegría.

OSHO
La gratitud prepara el camino.
Sentíos tan
agradecidos a la existencia como os sea posible... por cosas pequeñas, no solo
por las grandes... por el simple acto de respirar .
No tenemos ningún derecho
sobre la existencia, de modo que aquello que se recibe es un
regalo.
OSHO